En los últimos años, se ha vuelto cada vez más difícil mantener un hogar fresco. Estamos viendo los efectos del cambio climático en nuestro planeta en forma de olas de calor. Unas olas de calor que incluso afectan a zonas donde las temperaturas no eran habitualmente altas. Es por ello que se hace necesario buscar soluciones económicas y prácticas, como por ejemplo, el suelo radiante refrescante.
Conocemos de sobra las bondades del suelo radiante en invierno, donde se puede conseguir una excelente temperatura de confort con muy poco gasto energético. Pero el suelo radiante nos puede brindar otra serie de ventajas que debemos aprovechar para sacarle el máximo beneficio.
Suelo Radiante Refrescante frente a las olas de calor
Podemos aprovechar nuestro suelo radiante también en verano, podemos conseguir un hogar o negocio más fresco y olvidarnos de las “olas de calor”. El suelo radiante, también conocido como la calefacción invisible, nos puede ayudar tanto si necesitamos aportar calor a nuestra casa, como si lo que pretendemos es conseguir una sensación refrescante y evitar las altas temperaturas.
El uso del suelo radiante en verano a muy bajas temperaturas puede producirnos problemas de condensación, por eso en Ingeosolar siempre optamos por usarlo a modo de “suelo radiante refrescante” y combinado con ventilación con recuperación de calor para controlar la humedad. De este modo podemos obtener temperaturas de confort óptimas en verano con muy bajo costo energético y evitar problemas de condensación.
Ante cualquier duda, de la efectividad del suelo radiante refrescante, os invitamos a visitar nuestras instalaciones donde se puede comprobar “in situ” la sensación de confort que puede proporcionarnos el suelo radiante durante todo el año.

