En geotermia es importante conocer las características térmicas del terreno. Por ello, para instalaciones con necesidades energéticas altas, se debe hacer un Test de Respuesta Térmica (TRT) que nos permite calcular y diseñar su sistema con fiabilidad.
El Test de Respuesta Térmica es un método que se realiza in situ para determinar las características térmicas del subsuelo, inyectando de forma constante temperatura al sondeo para analizar la respuesta térmica del mismo.
Con un TRT se obtiene una mayor seguridad en la planificación del campo de sondas geotérmicas.
- Se mejora el cálculo y diseño geotérmico.
- Para instalaciones con necesidades de energía altas
- El sondeo realizado se reutiliza en la instalación.

El Test de Respuesta Térmica se realiza normalmente sobre el primer sondeo geotérmico de un campo de captación geotérmica que deberá tener idénticas características a los demás sondeos.
Consiste en aplicar una cantidad constante de calor en el subsuelo mediante resistencia eléctrica y a través del fluido caloportador a emplear durante 48-72 horas. Durante todo ese tiempo, las temperaturas de entrada y salida de la perforación, la potencia suministrada y, por supuesto, el tiempo serán medidos y los datos serán almacenados en el ordenador y empleados para realizar la simulación con software especializado que nos permitirá determinar la distancia de las perforaciones, configuración de los sondeos geotérmicos, metro lineales de perforación necesarios, etc.
El Test de Respuesta Térmica es altamente recomendado para instalaciones que superen los 30 kW de potencia ya que garantizan el correcto funcionamiento de la instalación y los rendimientos esperados, al igual que ahorro en metros lineales de perforación de entorno al 20% en la mayoría de los casos.

