La anhidrita es una alternativa, medioambientalmente sostenible, al cemento para la elaboración de morteros autonivelantes. Químicamente, la anhidrita es un sulfato cálcico (CaSO4). A diferencia de otros minerales semejantes, como puede ser el yeso (CaSO4·1/2H2O), la anhidrita no contiene agua en su estructura cristalina, es decir, se trata de un compuesto anhidro. Esta particularidad, así como su específica configuración cristalina, determinarán sus propiedades finales.
APLICACIÓN EN SUELO RADIANTE
Existen varias vías para la optimización de una instalación de suelo radiante. Una de las más eficaces, y a veces menos empleada, es la utilización del mortero adecuado. Los morteros autonivelantes de anhidrita pueden cumplir esta función al presentar una elevada conductividad calorífica y poder ser aplicados en el mínimo espesor especificado por la norma UNE EN 1264.
Como la mencionada norma indica, la función de este elemento, aparte de la mecánica, es la de actuar como capa de distribución y emisión de calor. De nada servirá la mejor instalación de suelo radiante si luego se aplica un mortero con baja conductividad térmica (aislante) o en gran espesor. El resultado será un suelo radiante ineficaz y caro de utilizar.
VENTAJAS
Son dos las variables fundamentales a la hora de optimizar la instalación radiante: alta conductividad térmica y mínimo espesor. Aunque todavía se ven instalaciones con morteros convencionales, los morteros de anhidrita se están imponiendo como la solución idónea para estos sistemas de calefacción, sus características son:
– Elevada conductividad calorífica. Se trata de morteros de gran fluidez (morteros autonivelantes) donde las burbujas de aire salen y no quedan atrapadas en la masa. La eliminación del aire ocluido (uno de los mejores aislantes que existe) permite que la conductividad calorífica sea más alta que con soluciones tradicionales.
– Mínimo espesor. Hace años era común encontrar instalaciones de suelo radiante con espesores de 8 cm, 10 cm e, incluso, superiores. Esto se debía al temor de que los morteros aplicados (de baja resistencia) no fueran capaces de soportar la carga aplicada y la capa se fracturase. Con los morteros de anhidrita, de elevada resistencia mecánica, podemos aplicar capas desde el espesor mínimo fijado por la norma (3 cm).
En sus instalaciones de suelo radiante, INGEOSOLAR cuenta con la empresa ANHIVEL para suministrar el Ecomortero autonivelante con anhidrita.
Fuentes:
«Calefacción por suelo radiante: reducción de costes a través del mortero«. F.J. Peña


