Cada vez oímos hablar más de suelo radiante con baja inercia o de bajo espesor como una opción para viviendas y de lo rápido que son capaces de calentar frente a los de espesor estándar.

En Ingeosolar tenemos una amplia experiencia en instalaciones de suelo radiante y sabemos cuando es más apropiado usarlo o no con baja inercia, pero antes conviene tener claro que es y las ventajas e inconvenientes que presenta. También pretendemos abrir un foro de discusión con aquellas marcas comerciales que aconsejan un sistema u otro.

suelo radiante baja inercia con difusor

Suelo radiante baja inercia con mortero de 1 cm de espesor

¿Qué es la baja inercia?

Siempre que hablamos de inercia en este campo nos referimos a inercia térmica, que no es más que la propiedad que tienen los materiales de almacenar por sí mismos el calor y la capacidad a la hora de conservar la energía térmica recibida para posteriormente ir liberándola, por lo que si hablamos de baja inercia significará que vamos a necesitar menos tiempo para que alcance la temperatura que queremos, pero también tardará menos tiempo en perder esa temperatura.

¿De que depende la inercia térmica?

El primer condicionante de la inercia térmica es por supuesto el tipo de material y que este material sea de baja o alta inercia irá en función de su cantidad y grosor, por lo que en los suelos radiantes para obtener baja inercia tendremos morteros de grosores muy finos (menos de 2 cm). Para obtener más inercia necesitaremos más grosor y empezar a trabajar con el espesor estándar donde el mortero tiene que tener más de 2 cm de espesor por encima del tubo del suelo radiante.

Con una masa de espesor estándar tendremos mayor estabilidad térmica, ya que el calor acumulado durante los períodos de menor coste energético se libera en el período de mayor coste energético. De esta forma, la inercia térmica es capaz de producir dos fenómenos, uno de ellos es la amortiguación en la variación de las temperaturas y el otro es el retardo de la temperatura interior con respecto a la exterior.

Tanto el espesor como la correcta distribución del mortero resulta de suma importancia ya que es precisamente el mortero el que debe asegurar el correcto reparto del calor.

¿Me conviene suelo radiante de baja inercia o bajo espesor?

Desde nuestra experiencia propia sólo recomendamos suelo radiante de baja inercia para aquellas viviendas que vayamos a usar de forma esporádica o como segunda residencia (fines de semana, vacaciones…), ya que necesitaremos calentar la vivienda de una forma rápida para los cortos períodos que pasaremos en ella.

Para una vivienda habitual es mucho mejor usar suelo radiante con espesor estándar y que nos proporcionará un gran confort térmico manteniendo constante la temperatura de cada habitación.

Aunque puede resultar tentador pensar que por la baja inercia calentará más rápido, también debemos tener en cuenta que se le exigirá mayor trabajo a la bomba de calor y de forma más continua, por lo que necesitaremos contratar una potencia eléctrica mayor, dado que la simultaneidad con los aparatos de consumo de la vivienda será mayor. Mientras que con un espesor estándar podemos dejar parada o reducir su consumo cuando preveamos un mayor consumo eléctrico de toda la vivienda (horas de comida, planchado, lavadoras, etc…)

suelo radiante baja inercia con difusor

Suelo radiante con difusor sobre el mortero de baja inercia