VENTILACIÓN VIVIENDAS

SISTEMAS DE VENTILACIÓN PARA VIVIENDAS

Ventilar una vivienda es imprescindible. Las viviendas han de beneficiarse de una renovación de aire y de una evacuación de las emanaciones. Debemos evitar que la tasa de polución del aire interior del local no se acumule y genere efectos nefastos sobre nuestra salud, nuestro confort y nuestra vivienda.

Entre los agentes contaminantes más comunes se encuentran los mohos debidos a la actividad en duchas y cocinas, el vaho persistente, el CO2 generado por las personas y el entorno, los olores, las suciedades y mohos de las moquetas, pavimentos y pinturas, etc.

Debido a esto, se implantó en el Código Técnico de la Edificación (CTE) el apartado HS3 de Salubridad en referencia a la calidad del aire interior, por lo que desde 2006 la ventilación de los edificios, viviendas, almacenes, garajes, aparcamientos y trasteros ha de responder a exigencias reglamentarias.

¿Cómo ventilar nuestra vivienda?

La ventilación clásica que se realiza abriendo las ventanas tiene múltiples desventajas ya que es puntual (sólo se ventila durante la apertura), localizada (únicamente se ventila en las dependencias afectadas) y costosa (por pérdida de calor en invierno y frío en verano). Afortunadamente hoy en día existen otras opciones.

Por ello desde el CTE se insta a utilizar dos tipos de ventilación, en función de los motores utilizados para producir el movimiento del aire:

-Ventilación Híbrida.

-Ventilación Mecánica.

 

Ventilación Híbrida

Este tipo de ventilación se encarga de combinar otros dos tipos. Por la lado la ventilación natural, siempre que las las condiciones de presión y temperatura ambientales son favorables. Además por otro lado se añade la ventilación con extracción mecánica, cuando son desfavorables las condiciones para una ventilación natural.

Ventilación Mecánica

La ventilación mecánica es una ventilación en la que la renovación del aire se produce por el funcionamiento de aparatos electromecánicos dispuestos al efecto. En este caso no es necesario que se realice ningún tipo de ventilación natural.

Dicha ventilación puede realizarse mediante:

  • Simple Flujo Higrorregulable (Extracción mecánica y admisión natural)

El aire nuevo penetra dentro de la vivienda por las entradas de aire ubicadas encima de las ventanas de los dormitorios y salones. El aire viciado se extrae en la cocina, los baños y los aseos por las bocas higrorregulables que se abren en función de la humedad ambiental, o por las bocas temporizadas. Las bocas están conectadas al grupo mediante conductos aislados.

  • Doble Flujo (Extracción y admisión mecánica)

Sistema de ventilación que asegura la calidad de aire, a través de la extracción del aire viciado en las estancias húmedas (cocina, baños, aseos, lavaderos,…). Simultáneamente asegura la insuflación de aire nuevo filtrado en las estancias secas (salón, comedor, dormitorios,…). Este aire puede ser precalentado mediante un intercambiador recuperando las calorías del aire viciado. El aire nuevo y el aire extraído son filtrados.

Ventilación con Recuperación de Calor

El sistema de ventilación con recuperación de calor incorpora un intercambiador de energía. Este intercambiador es capaz de recuperar la energía contenida en el aire de extracción. De este modo, evita la pérdida de la energía dedicada a climatizar el interior de la vivienda, al recuperar hasta un 90% del calor sensible (el que directamente afecta a la temperatura del local) del aire de extracción. Esto es posible gracias al intercambiador de alto rendimiento y al control de la unidad.